Solo espero a que hoy me pidas
sentarte
conmigo, sentirte a mi lado,
Que al elevar tu
trago en la mano recuerdes nuestras
fotos de tarde, libros preferidos,
series policiales,
poemas predilectos y
dibujos que hacías.
Hasta tus
gustos musicales a ver
si los
recuerdas.
Quiero que hagas una pausa por mí o por los dos,
una leve contracción
de minutos para besarte irresponsablemente contra mi
propio augurio
mientras pierdo todo y sólo te gano a
ti como un sueño hermoso inminente.
Pasa que yo
elegí creerte, yo elegí creerme que existas solo amada
por mí
y si te importa saber lo que
más afectó del dolor fue que tú no me lo pidas.
Quiero ser esa
persona que recuerdes
cuando conozcas a alguien y apenas
pienses que en
algo ha sido mejor.
Traté que la vida
fuera justa contigo aunque no fuera mi deber,
aunque me deniegue
el futuro
los permisos, aunque tuviera
una sola oportunidad para
darte
aún cuando todavía me sentí perdido.
Si deseo que obtengas
tu anhelo de siempre y
también saber:
¿dónde queda guardada la
capacidad
para marcharse?
(Cuando estas a destiempo).
¿Este
tipo de preguntas de donde
se
desmarcan?
Cuando no te quedan más
que el corazón en la mano
y lleno de sangre
el perdón se tiñe de limpio con tu esencia
(Y en mi mente como
tú se van
quedando).
¿A donde se revierten
los versos que están en tus
libros?
esperándote, hastiados
de tanta espera y se pudren
algunos
por su aroma viejo. Muriéndome de soledad en
pensamiento
inerte
me embisten tus ojos
negros
y pequeños, cubriéndome,
son un medio de expresión a mis
repercusiones nostálgicas.
Hay caricias
que por
dentro
me desnudan más
a mi nombre, en la cavidad de esas cinco
letras de amor y dejan espacios que sólo
me cubren tus
manos
genuinas
y pago la incautividad con
que me entregas a tu pecho.
Si algun día te decides y eliges amarme, ya
sea
por impulso o por error
Ojalá no temas quererme ni en sueños ya que
en
estos sentimos
amor
y no nos duele
tanto saber que era real sólo en ese espacio
imaginario
y así
esperarte
despierto quizá triste o menos
contento
no lo entenderé
todavía
sólo sé que te espero aquí
parado en el sitio donde estás
totalmente segura, protegida y
abogada por mí
hermética y frágil
amor lindo y que espero.
Aquí donde adornas
con
tu vida la mía, donde no
hay
más que dos personas
juntas. Ojalá pudieses ver como se siente mi angustia.
Ojalá también te sintieras en mi cuerpo abrazada por mi misma soledad y
mi mismo desánimo y en
algún momento
propicio te necesites.
Si me queda algo de esperanza
te quiero porque de amar no me
quedan ganas
las
perdí junto con mis incongruencias y prejuicios
que me acercan
a lo más humano pero a la vez
me apartan de ti (para sanarme).
Aún así te
miro sonriendo y tiemblan mis piernas
se caen mis
dominios
a falta de
voluntades para quitarte
de mí y sacrifico
mi heroísmo para que quedes a
salvo;
Es decir, en
mi espera de
verte aquí donde tú, cariño,
estés bien y finalmente
me quieras.